martes, 17 de septiembre de 2013

Día 1 

¡Ya estoy aquí de nuevo! :) 

 
El cambio de tiempo era algo inevitable y, como ya sabía lo que me esperaba, esta madrugada me he presentado en barajas con abrigo, botas de agua, jersey y doble capa de camiseta. (Muy ridícula en Madrid, muy apropiada en Irlanda)

Una vez en Dublín he cogido el autobús que me lleva a Galway (son 3 horas de recorrido que, la verdad, no se hacen tan pesadas como es de esperar)
Al llegar ha ido a recogerme la madre, me ha dado un abrazo y me ha dicho que estaba muy contenta de volverme a tener en casa. Por el camino hemos ido hablando de todo un poco, de cómo nos van las cosas...etc La mujer ha querido ser precavida y me dice:

- Los niños han estado malos la semana pasada y puede que estén un poquito insoportables pero tú no te preocupes. 

A lo que he puesto una sonrisa totalmente de pura cortesía (mientras lloraba un poquito por dentro al pensar lo que me esperaba) y la he dicho que no se preocupara, que lo entendía...

Al llegar al pueblo donde yo estoy (Barna) la madre me ha propuesto que por qué no sorprendía a la niña yendo a buscarla a la salida del colegio. TACHÁN! 
He ido muy decidida al colegio porque este viaje me le quiero tomar con positividad pero, por otro lado, tenía un poco de miedo de que esta experiencia empezase con alguna mal gesto por parte de la niña.
Cuando ha salido de clase y la he visto he gritado su nombre, me ha mirado y....ATENCIÓN...¡Ha venido corriendo a darme un abrazo! Si si, ¡como lo oís!
De la alegría que me ha dado casi iba dando saltitos de felicidad de camino a casa mientras hablaba con ella de cuánto iba a quedarme, de lo que había hecho en el cole...

Al llegar a casa, el perro (como ya sabéis los que me conocéis se trata de mi mejor amigo en Irlanda) me ha recibido sin ladridos (por lo que se acuerda de mi) y empujándome, que es su forma de saludar jeje

El niño (a partir de ahora me referiré a él como "el mediano" ya que, si os acordáis, al poco de volverme a España nació un tercer hijo al que me referiré como "el pequeño". ¡Qué original soy, por Dios!) me ha recibido con ilusión y a su manera :enseñándome todos sus juegos y muñequitos con los que crea batallas y peleas en los que la paz y la calma brillan por su ausencia. Así que también he tenido un buen recibimiento por su parte :)

Al poco rato ha llegado el padre con su otra hija (hija de un matrimonio anterior, por si no lo recordáis). Esta niña (niña por decir algo porque ya es tan alta como yo aunque es cierto que tampoco es que yo mida mucho...) me ayudaba mucho con los niños cuando se portaban mal y me ha gustado mucho verla. Tanto el padre como ella me han dado un gran abrazo que me ha hecho sentirme casi casi como en casa. 

El resto de la tarde hemos estado jugando con las tablets, la wii y todo sin ningún problema la verdad. 
Les entiendo y me hago entender por lo que, aunque he perdido un poco de soltura en este tiempo con el idioma (algo que espero recuperar un poco este mes) me siento cómoda hablando con ellos. 

Hemos cenado a las 17:30 de la tarde (para no perder las extrañas costumbres irlandesas) y el resto del tiempo muy bien con los niños. 

Para poner la guinda al pastel a toda esta tarta de felicidad casi pastelosa que ha sido mi día, me dice la niña: 

- ¿Sabes? El último conejo que teníamos se ha muerto hace una semana. 

Y mira, siento que un ser vivo se haya ido para el otro barrio y no quiero ofender a los amantes de los animales pero a mí ese conejo me ha hecho un gran favor, un favor de los grandes. 

Por ponerle un pero al día os digo que tengo un poquito de miedo. Que las cosas hayan ido tan bien hoy me da un poquito de pánico (sólo un poco) porque aún no se bien qué horas van a necesitarme en casa, ni si voy a poder ir a la ciudad, ni si mi bici sigue por casa y puedo disponer de ella, tampoco se si realmente quiero pasar por eso de tener que estar yendo 40 minutos de ida y otros 40 de vuelta a la ciudad en bici,  bajo la lluvia y contra el viento...También me ha dicho la madre que la nanny se tomará unos días de vacaciones por lo que igual se complica la cosa (aunque he de decir que ahora que la madre no está embarazada hace muchas más cosas y estoy un poquito en estado de shock porque la he visto recoger unas zapatillas y unos calcetines del  niño que estaban en el suelo) 

Así que me voy a la cama con un poco de incertidumbre por saber cómo irán por aquí las cosas este mes pero con la alegría enorme de que el primer día ha hecho que me reconcilie con estas tierras donde, aunque viví momentos bonitos, también las pase "canutas". 

¡Mañana os contaré qué tal mi día!
Ya os echo de menos. 
Besos a todos/as

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